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Nuestra historia en Chile
Durante más de 90 años Shell invierte en Chile. La compañía ha evolucionado, agregando a sus concuestas el respecto a la sociedad chilena y la preocupación por el medio ambiente.
1919-1969
Llegada y consolidación
Al despuntar los años veinte, la Primera Guerra Mundial recién comenzaba a ser cosa del pasado. El mundo entero se estremeció política y económicamente por las consecuencias desastrosas del conflicto. En Chile, el presidente en ejercicio era Juan Luis Sanfuentes y la población escasamente alcanzaba los 3,5 millones de habitantes.
Valparaíso, en tanto, era el principal puerto chileno donde se establecían los intercambios comerciales con el extranjero. Por lo que fue el escenario más atractivo e ideal para dar inicio a los negocios de Shell en Chile, bajo la firma The Anglo Mexican Petroleum Company Limited, subsidiaria de la Shell Transport and Trading. Co.Ltd.
En esta etapa incipiente, las instalaciones en el país consistían en depósitos de mediana envergadura destinados al almacenamiento de petróleo combustible, incluyendo en el corto tiempo importaciones de gasolina y kerosene en latas de cinco galones, además de asfalto procedente de México y Trinidad.
En el negocio de estaciones de servicio, los documentos más antiguos datan de 1924, en los que se establece el primer contrato para la venta de gasolina “Energina” a consignación, entre The Anglo- Mexican Petroleum Co. Ltd. y un particular.
Las bombas automáticas de propiedad de Shell se situaban en Viña del Mar, una en la Plaza Sucre, calle Valparaíso, y la otra en la Plaza de la Parroquia. A su vez en el mismo año, otro documento describe el convenio para la venta de “Energina” en una bomba ubicada en la calle Maipú, en Antofagasta.
Consolidación
En 1929, al cumplir 10 años de presencia en el país, acontecieron cambios sustanciales que hablan de una consolidación en el mercado. La Compañía con su oficina matriz ya en Santiago, cambia su razón social por Shell Mex Chile Limited.
En este período las actividades comerciales experimentaron un desarrollo cada vez mayor, sustentado en un portafolio de productos y subproductos del petróleo, distribuidos a través de todo lo ancho y largo del país. En estos años, la planta de combustibles Las Salinas de Viña del Mar entra en la fase final de su construcción.
Mientras en Chile la historia de la Compañía avanzaba, el panorama mundial se estremecía con la Segunda Guerra Mundial. Pese al escenario adverso, Shell Mex Limited decidió enfrentar las dificultades y continuar desarrollando múltiples actividades en todo el país. A comienzos de los años 50, la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP) inició la venta de productos chilenos.
En este contexto y Shell Mex Limited pasó a llamarse Shell Chile Limited, nombre que mantuvo hasta 1961. Luego se conoció como Shell Chile S.A. Petrolera, y finalmente Shell Chile S.A.C. e I, razón social vigente hasta el día de hoy.
A partir de la década del 50, Shell ingresa en el área de productos químicos. Su participación en el sector fue creciente, debido a la incorporación de numerosos productos a esta unidad.
Asimismo, fueron diversas las materias primas elaboradas y adquiridas en los principales centros de abastecimiento del Grupo Shell, muchas de las cuales fueron procesadas y envasadas en las propias plantas que la Compañía poseía en el país.
Con la venta de agroquímicos Shell Chile se incorporó a un importante sector de la economía nacional.
En otro ámbito, Shell se convertía en el actor más antiguo en el mercado de asfaltos del país. Ya en esos años, Shell Chile producía emulsiones asfálticas en su planta de Las Salinas en Viña del Mar.
El trabajo emblemático de esa época fue la pavimentación de la pista del aeropuerto Mataveri de Isla de Pascua, para cuya obra se debió asfalto natural, que Shell importó desde el Lago Trinidad en el Caribe.
1970-1989
Expansión de negocios
Desde 1937 hasta este momento, la exploración, producción y refinación de hidrocarburos, por norma legal sólo podía ser ejercida por el Estado a través de la Empresa Nacional de Petróleos, ENAP. La importación y comercialización de los derivados del petróleo estaba sujeta a un total control estatal, inhibiéndose así toda posibilidad de competencia.
Existía un sistema de "Cartel", que establecía participaciones de mercado fijas para cada compañía mayorista: 50 por ciento para Copec, 30 por ciento para Esso y 20 por ciento para Shell. El número de estaciones de servicio existente era de aproximadamente 600, de las cuales el 80 por ciento pertenecía a propietarios particulares, y sólo el 20 por ciento a las compañías mayoristas.
Los márgenes de comercialización se establecían por una comisión tripartita formada por las empresas mayoristas y minoristas, los trabajadores y el Gobierno, la que finalmente fijaba el precio al público, a los minoristas, a los mayoristas y el salario de los trabajadores.
En 1975, fueron derogadas todas las condiciones de exclusividad del Estado para refinar, permitiéndose que cualquier persona o empresa particular pudiera operar instalaciones de este tipo en Chile. En 1978, se estableció la libre importación de petróleo y sus derivados.
Además, se derogaron las disposiciones que impedían la libre entrada de nuevas empresas a la distribución mayorista y minorista de derivados del petróleo y se establecieron reglas para operar en el sector. En este mismo año, se estableció la libertad de precios para casi todos los derivados del petróleo.
Crecimiento y diversificación
La década del 70 fue para Shell un período de consolidación y crecimiento. En el año 1972 comienza sus operaciones la planta de Antofagasta. En 1974, se da inicio a un amplio programa de construcción de Estaciones de Servicio y después es el lanzamiento del lubricante Shell X-100.
En 1980, Shell Chile da un nuevo paso al comenzar a producir reactivos químicos para la minería del cobre, tras la construcción de la Planta Shellflot Antofagasta.
La Compañía se diversificó hacia otras áreas distintas de Combustibles, Lubricantes y Químicos, como en el área forestal, con la compra del 55% del Grupo Copihue (1983), la hacienda Rucamanqui (1986) y el porcentaje mayoritario de Forestal Colcura (1988).
Así también la inversión en el rubro minero, con proyectos tan significativos como Collahuasi y Choquelimpie, el 42% de la mina de oro y plata Vilacollo (1987).
A mediados de los 80, en consonancia con el desarrollo económico que estaba experimentando el país, Shell construyó una planta elaboradora de asfaltos en Talcahuano. Simultáneamente, la empresa cambió radicalmente los estándares de los camiones cisterna para el transporte de producto, lo que luego fue adoptado por el resto de la industria.
En 1985, se lanzó al mercado el lubricante Shell Helix, en forma simultánea con otros países avanzados. Un revolucionario producto vigente hasta el día de hoy.
En 1986, el negocio Retail lanzó al mercado el combustible Fórmula Shell y en 1988 Shell Fórmula Diesel. En 1987, Shell Chile adquirió las Estaciones de Servicio Enex.
También en 1987, la Compañía adquirió la Compañía Chilena de Lubricantes (CCL), dedicada a la elaboración y ventas de aceites y grasas. Asimismo, compró una planta de producción de asfaltos y otros subproductos, lo que dio origen a la empresa DEPSA. Además, se inició la construcción de una planta de asfaltos en San Vicente, Concepción.
En el sector industrial, hacia el término de la década del 80, Shell atendía con gran eficacia a empresas forestales, mineras y pesqueras, ya fuese entregando combustible a demanda o instalando estanques en las faenas que lo requerían.
Fue un período de alto dinamismo por la diversidad de negocios, que permitió, hacia fines de 1989, mostrar una sólida presencia en los cinco sectores clave de la economía nacional: extracción minera, industria forestal, industria pesquera, agro y transporte.
1990-1999
Energía y petroquímicos
Los primeros años de la década del 90, fueron una etapa de consolidación de las inversiones en minería, celulosa y forestal. Un ejemplo de ello era la planta de Forestal Santa Fe, la que ya en 1991 tenía un óptimo funcionamiento; en 1996 recibió un reconocimiento otorgado por SOFOFA como la mejor empresa del año.
Durante la segunda mitad de los 90, el Grupo Royal Dutch Shell decidió concentrarse en los negocios que estaban dentro de su negocio principal, es decir, el área de energía y petroquímicos.
Así Shell se desprendió mundialmente de su brazo minero Billiton, y todos los activos del rubro en Chile fueran vendidos en 1994.
Asimismo, Shell International Renewables concretara la venta de los activos forestales de la Compañía -concentrados en Forestal y Agrícola Monte Águila S.A.- a la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), entre los años 1997 y 2003.
Lo que hizo Shell en materia de celulosa fue único, ya que fue el primer productor de celulosa de fibra corta en el país, con una producción de 300 mil toneladas al año.
En 1998, Shell adquiere parte de la propiedad de la Sociedad Nacional de Oleoductos, con lo cual participa en el negocio de transporte de combustibles a través de oleoductos y vía marítima.
Desde 1988 que Shell opera tiendas de conveniencia en las Estacioens de Servicio. La primera tienda “Autostop”, implementada por nuestro actual Country Chairman, don Rodrigo Infante, se instaló en la antigua Estación de Sevricio de Apoquindo con Coronel Pereira. En el año 1996, fue inaugurada la primera tienda de conveniencia Select, ubicada en la Estación de Servicio de Avenida Cristóbal Colón con Robinson Crusoe.
Los años 2000
Innovación y calidad
En el año 2003, hubo una reestructuración en la región que fue de gran impacto. De ser una compañía autónoma, que reportaba directamente a Londres, se pasó al modelo de cluster, llamado Shell Oil Products Latin America (SOPLA).
Era una nueva forma de abordar los negocios, para América del Sur, América Central, México y el Caribe, que incluía a 46 países, más de 500 millones de habitantes, cinco idiomas y el 7% de las reservas de petróleo del planeta.
A fines de 2005, cesaron las operaciones de la Planta Las Salinas. El traslado de las instalaciones se debió principalmente al explosivo crecimiento de Viña del Mar, que hacía poco compatible la convivencia de una actividad industrial con el desarrollo residencial, turístico y comercial de esa zona de la ciudad.
En 2004, vino un período muy complicado, cuando el Grupo Shell evaluó la venta de sus activos en Latinoamérica. Como resultado de esta reestructuración se efectuó la venta de Shell en Colombia, Ecuador, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
Durante 2004 y 2005 Shell Químicos siguió aportando para destacarse cada vez más como proveedor de solventes en el mercado chileno. Aunque el foco especial está en el sector minero –clave para la economía nacional–, también es proveedor de los sectores de pinturas y adhesivos, principalmente con solventes líquidos a granel.
En 2006 fue el lanzamiento de la Nueva Fórmula de las Gasolinas Shell, desarrollada para mejorar la eficiencia del motor, un producto de la más alta calidad y última tecnología de clase mundial.
Durante 2007 Shell lanzó Shell Diesel, una formulación diseñada para mejorar la eficiencia y la ignición en motores diesel.
En el año 2008, Shell lanzó al mercado Shell V-Power, la primera gasolina premium que se presenta en la industria chilena. Desde su lanzamiento en Hong Kong, hace 10 años, Shell V-Power se ha convertido en la marca premium de las Estaciones de Servicio Shell, en más de 60 países alrededor del mundo.
Durante el año 2006, fue lanzada una reformulación del modelo de negocio de lubricantes en Chile. Esto significó una nueva organización en todas las áreas, incluyendo suministro, distribución, ventas y marketing.
En 2008, Shell incorporó cambios en su línea para automóviles Shell Helix, y en la categoría para motores diesel de trabajo pesado Shell Rimula. Además, introdujo una nueva imagen en sus etiquetas y botellas. Se realizó también el lanzamiento de un conjunto de servicios, entre ellos Shell LubeAnalyst y Shell Lubematch.

